Bolsas imparables: cuando la codicia vence al miedo y los inversores ignoran las alertas
El deseo de ganar supera con creces, hoy por hoy, el temor a perder

"La codicia siempre es mucho más difícil de revertir que el miedo, y los inversores son más propensos a mantener la cobertura y la rotación del verano que a realizar grandes posiciones cortas y retirarse".







