Este es el negocio del que nadie habla y que podría subir más que los propios chips
El agua ultrapura empieza a ser muy rentable

Si alguien te dijera que el futuro de la inteligencia artificial no depende de Nvidia, ni de superordenadores, ni siquiera de TSMC, sino de agua, una tan pura que haría sonrojar a un monje trapense, quizá pensarías que es una metáfora poética. Pero no lo es. Es inversión pura. Y, sobre todo, una oportunidad silenciosa.







