Argentina confía en que el reformista Macri sujete al peso y ahuyente los fantasmas del corralito
Fuga de capitales, apreciación del dólar y expectativas de incremento de tipos de interés de la Fed, el caldo de cultivo para el desplome del peso
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El idilio del residente de Argentina, Mauricio Macri, con los mercados se ha sometido a la primera gran prueba de fuego de la legislatura que arrancó en 2015. Tras el proteccionismo de los Kirchner, el impulso reformista de su “revolución de la alegría” sentó muy bien a una economía acostumbrada al drama financiero. Hasta ahora. El auge del dólar, que tiene bajo presión a los países emergentes, las expectativas de más subidas de tipos de la Reserva Federal de EEUU (Fed) y las fugas de capitales han resucitado en la mente de los argentinos los peores años de la crisis de 2001.