Los mercados no temen que los retrasos en las vacunas "alimenten el euroescepticismo"
Las bolsas no descuentan el riesgo de que la UE se quede rezagada en inmunizar a toda la población

Las aguas parecen haber vuelto a su cauce en las relaciones de la Unión Europa (UE) con las farmacéuticas, en especial AstraZeneca, después del conflicto que estalló la semana pasada entre el bloque comunitario y el laboratorio anglo-sueco por la drástica reducción de entrega de las dosis prometidas. Después de asistir a cruces de declaraciones, acusaciones, amenazas y exigencias, la calma vuelve a reinar tras el nuevo acuerdo de mínimos alcanzado con el laboratorio que fabrica el inmunizante desarrollado junto a la Universidad de Oxford y las bolsas dejan notar el alivio de que la campaña de vacunación en los Veintisiete vuelva encarrilarse. Y de que el desencuentro no haya desembocado en un conato de euroescepticismo.





